La mitad de mi día es gente, profesores, lecturas, computadores, gente otra vez, risas, comida, fruta, tickets restaurant, los exitosos pells, música, caminatas, cariños al bobby, lecciones de manejar, aceleraciones, embriague y frenos.
La otra mitad es una incógnita invisible, que a veces se me escapa en algunos comentarios explosivos y que la mayoria de las veces se queda rodando dentro de mi cabeza a través de un aparato que llevo en la cadera.
Esa mitad callada y desapercibida se queda así, casi de manera inconciente, a veces se escapa pero luego se vuelve a esconder.