Descubrí que soy poco perseverante, que cuando me desanimo no reacciono positivamente, todo lo contrario, y me frustró y me hiere tanto el orgullo que prefiero dejarlo, como esas carpetas olvidadas dentro de carpetas más olvidadas.
Enfrentarme a todo eso es peor aún y como no se donde escapar opto por el dolor incansable de cabeza.